La Paz, 23 may (dpa) -
Bolivia vivía una nueva jornada de tensión
con el reinicio de las protestas por los hidrocarburos
y a favor de la democracia, en momentos en que se han
acrecentado los rumores sobre un supuesto golpe de Estado,
que los militares desechan.
Las manifestaciones de campesinos
y cocaleros encabezadas por el Movimiento al Socialismo
(MAS) confluirán este lunes en La Paz, la sede
del gobierno, con diversos pedidos y rechazado un
referéndum sobre autonomías que convocó
"de hecho" la próspera región
de Santa Cruz (oriente).
Las marchas se reanudarán,
además, entre denuncias sobre un supuesto plan
de golpe orquestado por el presidente del Parlamento,
Hormando Vaca Díez, y que fue desmentido por
el alto mando castrense.
Vecinos y dirigentes de la
ciudad de El Alto, vecina a La Paz, se sumaron a la
denuncia que había formulado el jefe del MAS,
Evo Morales, sobre los presuntos aprestos golpistas
y anunciaron que marcharán por la democracia
y en rechazo a la consulta convocada por Santa Cruz,
que consideran como un intento de dividir al país.
"Vamos a redireccionar
nuestra mirada hacia el Congreso y principalmente
hacia Hormando Vaca Díez, que estuviera gestando
esta situación", declaró Abel Mamani,
presidente de la Federación de
Juntas Vecinales de El Alto.
El también dirigente
Elioro Equiaza dijo que buscará prevenir que
Vaca Díez "busque respaldo en las Fuerzas
Armadas para dar un golpe de Estado que lo lleve a
la presidencia".
El concejal alteño
Roberto de la Cruz indicó que los sectores
sociales "apuntan al Congreso, precisamente para
aplastar esta intención de la derecha y velar
por la unidad del país".
Al reaccionar a estas versiones,
el ministro de Defensa, Gonzalo Arredondo, aseguró
que "pensar en golpe de Estado está completamente
fuera de lugar".
"Las Fuerzas Armadas
tienen como parte de su misión resguardar el
orden interno de la República, mantener la
tranquilidad, proteger los servicios públicos
esenciales y en cuanto el señor presidente
de (Carlos Mesa) lo disponga, vamos a cumplir con
esta tarea", afirmó.
En igual sentido se pronunció
el comandante de las Fuerzas Armadas, almirante Luis
Aranda, quien indicó que en el vocabulario
de la institución militar "no existe la
palabra golpe".
Los manifestantes del occidente
boliviano también expresarán su desacuerdo
con Santa Cruz, que promueve un referéndum
en el que cada departamento fije su posición
en torno a las autonomías.
"Nosotros estamos pidiendo
que primero deber ser la Constituyente. No podemos
en este momento hablar de autonomías cuando
la agenda ha sido otra", aseguró el líder
de los vendedores ambulantes Francisco Figueroa.
El MAS espera congregar a
unas 10.000 personas en el centro paceño, donde
está previsto un 'cabildo abierto' (concentración)
para exigir modificaciones a la Ley de Hidrocarburos
que sancionó el Legislativo y la realización
de la Asamblea Constituyente.
El Alto convocó un
paro general, mientras que a las manifestaciones se
sumarán la Central Obrera Boliviana (COB),
la Central Obrera Regional de El Alto (COR), los maestros,
los trabajadores de la salud y los mineros, entre
otros.
Las autoridades anunciaron
que no se reprimirán las marchas siempre que
éstas se desarrollen en tranquilidad.
"Las movilizaciones deben
desarrollarse bajo un clima pacífico y no degenerar
en un proceso de convulsión", dijo el
viceministro de gobierno, Adrián Oliva.
Bolivia ha enfrentado en los
últimos días una oleada de manifestaciones
en defensa de los hidrocarburos y en pro de la Constituyente,
así como a favor de distintas demandas sectoriales.